Qué alimentos no puede comer mi mascota

Algunos alimentos habituales en la dieta humana pueden ser peligrosos e incluso mortales para nuestras mascotas. El tracto digestivo y el metabolismo de los perros y gatos son diferentes al de las personas, y alimentos que para nosotros son seguros pueden no serlo para ellos. Es fundamental saber qué alimentos no deberíamos darles, sobre todo en épocas como estas, en las que muchos de estos productos están muy presentes en nuestras mesas. Si sospechas que tu mascota ha ingerido alguno de los siguientes alimentos, contacta inmediatamente con tu veterinario.

Chocolate, té y café
Estos alimentos contienen compuestos naturales conocidos como xantinas: cafeína, teobromina y teofilina. Perros y gatos metabolizan estas sustancias mucho más lentamente que los humanos, lo que los hace más sensibles a sus efectos tóxicos.

Los chocolates con mayor contenido de cacao son los más peligrosos (chocolate negro, cacao en polvo…). Por ejemplo, para un perro mediano de 10 kg, media tableta de chocolate con leche (unos 75 g) puede provocar intoxicación. Si es chocolate negro, solo 35 g pueden causar problemas.

Los signos clínicos pueden incluir vómitos, diarrea, hiperactividad, temblores, alteraciones del ritmo cardíaco, convulsiones, coma e incluso la muerte. Es importante mantener estos alimentos fuera del alcance de las mascotas.

Ajo y cebolla
La cebolla, el ajo y otros vegetales de la misma familia como el puerro o los calçots son tóxicos para perros y gatos. Contienen tiosulfatos, que dañan los glóbulos rojos responsables de transportar oxígeno, provocando anemias graves.

Un perro de 10 kg puede intoxicarse con 50-100 g de cebolla. El ajo es el más tóxico, ya que contiene una concentración cinco veces superior de estas sustancias.

Los signos pueden incluir problemas gastrointestinales, debilidad, letargo, palidez, mucosas azuladas, colapso y muerte. Cocinados o crudos, siguen siendo tóxicos.

Uvas y pasas
Está bien documentado que son tóxicas para perros y gatos, aunque no se sabe exactamente qué compuesto es el responsable. Pueden causar daño renal grave e insuficiencia renal aguda.

No existe una dosis mínima segura. Incluso pequeñas cantidades pueden ser letales: se han registrado muertes con solo 4-5 uvas en perros pequeños.

Los síntomas comienzan a las 6–12 horas: vómitos, diarrea, apatía, pérdida de apetito, debilidad, dolor abdominal, temblores y, finalmente, fallo renal.

Xilitol
Es un edulcorante presente en productos sin azúcar como chicles, caramelos, helados, pastas de dientes y colutorios. En perros provoca hipoglucemia (bajada de azúcar) y, en casos graves, fallo hepático.

Con una pequeña porción de chicle, un perro mediano puede intoxicarse. Los síntomas incluyen vómitos, diarrea, letargo, incoordinación, convulsiones y, en casos graves, hemorragias internas y muerte.

Nueces de Macadamia
A diferencia de otros frutos secos que pueden consumirse puntualmente, las nueces de Macadamia pueden ser tóxicas para los perros. Aunque se desconoce la causa exacta, pueden provocar vómitos, debilidad, temblores, ataxia y fiebre. Unos 25 g pueden intoxicar a un perro pequeño. Aun así, generalmente no es una intoxicación mortal y la recuperación suele ser rápida.

Aguacate
Contiene persina, sobre todo en la piel y el hueso. Puede causar vómitos y diarrea en perros y gatos. Si se traga el hueso entero, puede provocar una obstrucción intestinal. Además, por su alto contenido en grasas, también hay riesgo de pancreatitis.

Otros alimentos problemáticos

  • Leche: muchos perros y gatos adultos no pueden digerir la lactosa y sufren diarrea y vómitos.
  • Carne cruda o poco cocinada: puede contener bacterias como Salmonella, Listeria, E. coli o Campylobacter. Afectan la salud de la mascota y pueden transmitirse a los humanos.
  • Huesos: especialmente peligrosos los huesos cocinados de pollo o conejo porque se astillan fácilmente. Pueden provocar asfixia, lesiones, perforaciones o bloqueos digestivos.
  • Grasas: comidas muy abundantes o muy grasas pueden causar irritación gastrointestinal y pancreatitis.